Miremos hacia el pasado de la composición vallenata, para que los compositores de hoy en día hagan un alto en el camino y se examinen.
Pienso que igual que en los intérpretes, la calidad de las composiciones de hoy en día, no es ni la sombra de lo que fue en los años 70, 80 y 90 de la música vallenata.
Por favor…….. ya esta bueno de palabras como: loquito, celular, nena, etc, etc. Busquemos la poesía y la belleza que envolvió la composición vallenata en el pasado.
Analicen a Gustavo Gutiérrez, Nacho Urbina, Marín, Chiche Maestre, Egurrola, Iván Ovalle, Beto Murgas, entre otros y hagan un examen de conciencia y tratemos de recuperar la maestría de estos compositores. Pídanle a Dios que su corazón se acerque a esto, porque en lo que ellos compusieron y todavía componen, hay eternidad musical.
Hago la salvedad de compositores contemporáneos como Wilfran, Tico, Omar Geles y otros pocos, que se preocupan porque la letra y la melodía, tengan profundidad y sentido.
Estamos metidos en un hueco de superficialidad, de composición desechable, que no hace más que enterrar el sueño de que nuestra música siga siendo inmortal en el tiempo.
Las consecuencias se ven, éxitos que suenan 2 o 3 meses en la radio y desaparecen de la recordación de la gente. Yo no se cuantos años han pasado, pero en mi alma y en mi memoria están temas como: Mi hermano y yo, Nació mi poesía, Tierra de cantores, Mí niño se creció, Aquí están tus canciones, Volver a la ternura, entre muchas otras de esa época.
Hago un llamado, que ya hice alguna vez en un escrito a los intérpretes nuevos y ahora se lo hago a los compositores: la única razón para producir música vallenata, es enamorarse de ella, no compongan por razones distintas a esta.
Añoro a Gutiérrez, Maestre, Urbina, Huertas, Etc., pero así mismo guardo la esperanza de un semillero de compositores que sigan a estos maestros y nuestra música continúe su camino a la eternidad.
JUANCHO DE LA ESPRIELLA S. |